Por Francisco González Bolón

Ante tanto dolor e indiferencia, ni la Iglesia Católica ni la sociedad pueden cerrar los ojos y ser indiferentes al sufrimiento de las familias que buscan a un ser querido, aseguró este domingo el obispo de Ciudad Obregón, Felipe Pozos Lorenzini.
Durante la misa por la Jornada Nacional ante el Día internacional de las víctimas de Desapariciones Forzadas, Monseñor manifestó que México no podrá construir la paz mientras miles de familias andan en busca de sus seres queridos.

La de que cada familia por buscar a quienes han desaparecido, dijo, es una decisión valiente de quien no se resigna a no encontrar, de quien no está dispuesto a dar por perdido a quien le fue arrebatado.
En presencia de decenas de cajemenses que llevaron hasta el altar católico las fotografías de sus amados desaparecidos, el Obispo puntualizó que así como cuando el Papa Benedicto, en tiempos en que era Cardenal, escribió sobre la muerte de su papá que el mundo era distinto desde que no estaba él, así para las familias mexicanas el mundo es distinto desde que sus seres queridos no están con ellas.
UNIRSE A LAS FAMILIAS
Convocó a los católicos, a las autoridades y a la sociedad a hacer memoria de los que faltan y unirse a las familias que aún los buscan, pues nadie puede ser indiferente ante esa tragedia.

Hay que acercarse a cada familia que sufre, destacó, porque cada desaparición es un número, pero detrás de cada número hay un nombre, detrás de cada nombre hay una historia y detrás de cada historia hay una familia que espera.
Debe convertirse la búsqueda de los seres queridos en un encuentro como familia y como sociedad, declaró, porque nadie debe de faltar más.
Y, sobre todo, expresó, hay que reclamar a Dios por estas pérdidas a través de la oración porque cuando se viven momentos difíciles, el grito de una plegaria es algo que alguien necesita y Dios sabe escuchar porque sufre también por cada vida valiosa de las familias en sufrimiento.
PRÓXIMOS DIÁCONOS

Durante la homilía, los diáconos Ciro Adrián Valenzuela Valenzuela, José Grabiel Arana Pasos, Manuel de Jesús Torres Flores y Jesús Enrique Ruiz Flores emitieron su profesión de fe en virtud de que el próximo 12 de septiembre habrán de ser ordenados, al igual que decenas de catequistas.
Pozos Lorenzini llamó a seguir orando para que cada día haya más vocación hacia el servicio a Dios.

