Por: Manuel Velázquez Lugo
Dicen que hay mucha fuerza en la palabra, y que a veces la lengua es más afilada que una espada. Y es que, saber utilizar la retórica para atacar, contraatacar, persuadir o alterar la realidad es una habilidad que no muchos tienen, pero que curiosamente la he visto muy seguido en la política actual.
Se ha visto una necesidad imperiosa por elaborar discursos e informes con palabras más elocuentes de lo que la realidad sugiere. Las “palabras fuertes” quedaron de lado para dar paso a nuevos términos, y esto es algo que ya muchos hemos analizado de un tiempo a la fecha.
“Más que un descarrilamiento (…) se movió, fue un incidente”, dijo la presidenta sobre el percance del Tren Interoceánico; “se desplazó hacia el piso”, dijo en otra ocasión ante otro suceso; y en ese sentido, Sonora no ha sido la excepción.
Recientemente ocurrió un hecho policiaco que alcanzó el foco nacional. Presuntamente varios sujetos armados ingresaron a un inmueble, abrieron fuego e incendiaron un ring de box donde se llevaría a cabo un espectáculo con varias figuras públicas. Las versiones corrieron como pólvora por las redes sociales, pero la palabra que más encendió las alertas del gobierno fue “cobro de piso”. Tan pronto como empezaron a aparecer los likes y comentarios el gobierno salió a decir que el hecho había sido clasificado como “actos vandálicos”, y que ya estaba la investigación en curso.
Conforme pasaron las horas, la información se fue actualizando y, de pronto, la mayor responsabilidad recayó en los organizadores del evento por no tener un “Plan de Seguridad Física”, además de la hipótesis de que se trató de “una agresión entre dos grupos delictivos”.
A pesar de que el suceso sigue siendo bastante comentado, autoridades aseguran que fue un hecho aislado y que esto no contribuye a aumentar la percepción de inseguridad. Incluso hicieron alusión a la reducción de homicidios dolosos que se ha tenido en el Estado, entre otros logros de las estrategias de seguridad.
Y entonces, el discurso oficial vuelve a darle forma a la realidad, cambiando los términos, ajustando las estadísticas, señalando que todo está bien, que se está trabajado – lo cual no digo que no sea cierto – y que no hay nada de qué preocuparse.
Al ser un hecho tan mediático, muy probablemente en los próximos días se informará que las investigaciones tuvieron un buen resultado y que ya hay personas identificadas o detenidas. Tal vez. O la otra opción es que se use la retórica para persuadir a quienes afirman lo contrario o ponen en duda el actuar de las autoridades.
En la mitología celta, una entidad poco conocida es Ogmios, un ser con un enorme poder de persuasión, ya que su fortaleza son las palabras, la elocuencia y la retórica.
Se dice que, en algún momento de la historia, los romanos lo llegaron a comparar con Hércules, pero no por la fuerza física, sino por aquella capacidad de dominar con el discurso.
Ogmios es un dios que convierte la palabra en poder, la retórica en fuerza, y la elocuencia en una forma de dominio espiritual. Es, en esencia, el dios de la persuasión absoluta.
Y, ojo, para nada estoy equiparando al gobierno con una deidad, sólo tomo de referencia cómo el discurso puede tener el poder de persuadir a alguien con una idea que no necesariamente refleja la realidad. Cómo en los últimos años hemos visto estas nuevas narrativas con palabras distintas, con frases que tratan de minimizar lo más posible un hecho que puede causarles efecto.
Para Ogmios, la lengua es su mejor arma, la elocuencia es su fuerza y la persuasión es su modo de combate.
Vale la pena analizar cómo una palabra puede alterarlo todo. Cómo quien domina el discurso puede plantarse a decir lo que mejor le parezca, y habrá quienes lo crean. Cómo la elocuencia ha ganado terreno para ocultar aquello que es incómodo de nombrar con todas sus letras.
UN DATO: Al igual que Ogmios, en otras culturas y mitologías también existen entidades que están asociadas a la palabra y la persuasión, como Hermes, Thoth, Bragi y Sarasvati.
Te invito a que me sigas y me compartas opinión. Nos leemos en mi cuenta de X @sagvelux

