Por Francisco González Bolón
Y en verdad que Hermosillo inspira:
Ante el cúmulo de obras y programas que han cambiado la vida de los habitantes de la capital, una señora comparó con el estado actual de Cajeme y de lo más profundo de su pecho lanzó el grito de envidia:
“Estamos jodidos”.
No hacía falta decir más.
Ante Antonio Astiazarán Gutiérrez, el presidente municipal de Hermosillo, dos cajemenses, Jorge Káram y Priscila Valenzuela, mostraron el diagnóstico y la solicitud:

¿Cómo hacerle para replicar en Cajeme las obras que de manera ordenada, con proyectos ejecutivos y terminadas en tiempo y forma, se realizan cotidianamente para los hermosillenses?
Káram, por los constructores, afirmaría que hoy en Ciudad Obregón algunas obras están más que retrasadas y lastiman las finanzas de las familias y empresarios porque las calles permanecen cerradas por muchos meses sin mostrar avances.
Y también solicitó asesoría para echar a volar el programa denominado Presupuesto Crece, mediante el cual la gente se siente escuchada y participa en la planeación de las obras que en realidad necesita la colonia y la ciudad.
Valenzuela, a nombre de los restauranteros, aseguraría que se requieren programas para apuntalar la gastronomía cajemense, hoy que ha sido clasificado entre los primeros quince lugares del mundo para comer bien.

El llamado Turismo Gastronómico, indicaría, detonaría de manera positiva a Ciudad Obregón y a todo Sonora, además de que hay necesidad de mejorar los pasos para crear o expandir los negocios, pues hoy la tramitología cajemense no incentiva la inversión.
TRABAJAR UNIDOS
El Alcalde capitalino, invitado en esta ocasión al Foro Ciudades que Inspiran, organizado por la Asociación Sonora con Todo, ya se sabe la respuesta:
Todos los cambios son posibles, en Hermosillo, en Obregón, en Navojoa o en Nogales, cuando la gente se decide a participar; cuando se dejan de lado las excusas y las culpas hacia los demás y se deciden pueblo y gobierno trabajar juntos.
“Los verdaderos cambios los hacemos nosotros como ciudadanos, porque cuando una colonia participa puede cambiar su ciudad y cuando las ciudades trabajan juntas podemos cambiar Sonora”, expresó.
La mala noticia, destacó, es que los problemas de Cajeme y otras ciudades son de hace muchos años, pero la buena es que tienen solución pero la población debe darse cuenta de su potencial para salir adelante sin esperar que de otros lados vengan a resolverlos.

Al encuentro con Astizarán Gutiérrez llegaron, ahora sí, que gente de “onde quiera”, con la mezcla del azul panista, del amarillo perredista, del tricolor priista, del naranja de Movimiento Ciudadano o del rosa de Somos México y el fuerte azul del Partido Sonorense.
HASTA CHARLY SOTO ACUDIÓ
Y ni que decir de muchos invitados entre ellos Javier Castelo Parada, considerado uno de los mejores legisladores de Sonora en su momento.
Hasta el campechano Carlos Soto, “Charly” para los amigos, recién desempacado de un proceso interno de Morena en el que los participantes lo ningunearon y decidieron que era un “cero a la izquierda”, anduvo en el abarrotado sitio.

Alguien le dispararía a boca de jarro: “Como ya perdió tu candidato Lamarque, ya vienes a refugiarte con Toño Astiazarán”.
Ágil de mente, reviró: “A ese lo eché yo”.
“Caímos aquí (en la plaza Zaragoza) sin saber que había reunión de Astiazarán”, pretendió justificar Rosendo Arrayales Terán, ese también de los mejores regidores que ha tenido el Cabildo cajemense.
“No tienes que dar explicaciones”, le reprocharía “El Charly” y siguieron degustando los famosos raspados que se venden en esa plaza, la cual estuvo llena porque, tiene que decirse, “vino gente de onde quiera”.

